
Las universidades continúan abiertas y funcionando gracias al trabajo precarizado y mal pago de sus trabajadores docentes y nodocentes quienes, simultáneamente, venimos sosteniendo un histórico plan de lucha por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
La inflación acumulada durante la actual gestión de gobierno llegó al 304%, y los salarios docentes están en su piso histórico. Para mantener el poder de compra que tenían en noviembre de 2023, en mayo deberían aumentar un 56%.
Pero el gobierno sigue otorgando “aumentos” por debajo de la inflación, agravando una crisis inédita. La pérdida salarial acumulada en estos 29 meses de gestión libertaria equivale a 12,1 salarios. O dicho de otro modo, nos han robado un año de trabajo.
Así como venimos demandando medidas orientadas a la protección del trabajo docente en la emergencia, consideramos necesario, posible y justo un aporte económico de la UNC que nos ayude a paliar el deterioro del salario.
Nuestra universidad genera recursos y define la administración de un presupuesto que le ha permitido dar impulso a la creación de nuevas carreras, nuevas áreas administrativas, ampliar su estructura funcional, generar convenios con diversos actores, etc.
En este momento crítico, y en el marco de las elecciones rectorales 2026, requerimos el compromiso público de autoridades y candidatos/as para que la gestión contemple entre sus prioridades la cuestión del trabajo docente con la centralidad que merece.
Por eso convocamos a la Consulta Docente UNC.
POR UN APORTE ECONÓMICO EN LA EMERGENCIA
20, 21 y 22 de mayo. Los resultados serán publicados el martes 26 de mayo.
Participa la totalidad de las y los docentes UNC, estén o no afiliados/as a ADIUC.





