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La mayoría de las facultades ya suspendieron o reprogramaron los exámenes de mayo en la UNC

Tras la solicitud presentada por ADIUC a las autoridades de la UNC, y entendiendo que no están dadas las condiciones para sostener los exámenes finales de mayo, distintas unidades académicas han decidido suspenderlos y/o reprogramarlos, manteniendo algunas excepciones para casos de estudiantes que están finalizando sus estudios.

Como es de público conocimiento, luego de estudiar el asunto en profundidad y habiendo concluido que no hay condiciones técnicas mínimas para la realización de estas evaluaciones con modalidad no presencial, ni tampoco existen normativas claras que las regulen e indiquen cómo instrumentarlas, hemos solicitado su suspensión ante el Comité de Emergencia de la UNC. Una decisión gremial, construida en base al diálogo permanente con docentes y autoridades de nuestra universidad. 

En estos días, autoridades de distintas dependencias se hicieron eco de la situación y emitieron resoluciones por las que disponen suspender o postergar los exámenes finales de mayo, con el objetivo de darse el tiempo necesario para construir las condiciones que garanticen la integridad de estos procesos. Estas son algunas de las disposiciones referidas:

FCC | FA | FCE | FCM| FAMAF | FFyH | FL | FP | FCS

Entendemos que se trata de un conjunto de respuestas institucionales responsables, adecuadas y razonables que, en el marco de excepcionalidad que estamos atravesando, apuntan a garantizar el derecho a la educación sin desnaturalizar las normativas vigentes y preservando las condiciones en que se realizan los exámenes presenciales.

Hay quienes mantienen una actitud dubitativa, o ambigua, respecto de la preocupación planteada por el gremio docente. En aras de construir las mejores decisiones para nuestra universidad, creemos que quienes parecen no ver aquí un problema, deberían aclarar algunos aspectos clave del asunto: 

¿Quién diseñará los instrumentos de evaluación debidamente adaptados a esta situación de excepcionalidad? ¿Cómo se acreditará la identidad de las/os estudiantes y con ello la validez del acto? ¿Cómo se garantizará la conectividad segura, fluida y en igualdad de condiciones tanto de docentes como de estudiantes? Además, dada la ausencia de regulaciones para esta modalidad, es importante tener en cuenta que, tanto docentes como instituciones educativas, podrían quedar expuestos a eventuales impugnaciones y nulidades administrativas.

En este marco, reiteramos el llamado a suspender los exámenes de mayo, y evitar así un desgaste administrativo innecesario, dándonos el tiempo y las instancias propicias para construir las alternativas que garanticen los derechos de todos los sujetos implicados. 

La crisis que atravesamos exige decisiones criteriosas y originales en todos los órdenes. Y al mismo tiempo, demanda los mejores esfuerzos de las autoridades y la comunidad en la búsqueda de criterios comunes, acuerdos y soluciones que tracen un horizonte de trabajo medianamente previsible, razonable y justo para las y los docentes de nuestra universidad.

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